Sus primeros vestigios se remontan al siglo II, y por entonces recibía el nombre de Rodumna. Los hornos de alfarería existentes en el casco antiguo dan testimonio de la época galo-romana.
El castillo de Roanne, del cual se conserva en la actualidad el torreón, fue construido en el siglo XI. La Oficina de Turismo de la Región de Roanne abierta in situ organiza visitas regulares al monumento.
Es bajo el régimen de Enrique IV cuando el burgo de Roanne contempla su desarrollo. Además del barrio del castillo, el actual « casco antiguo », encontramos el Burgo Nuevo y el Burgo Basset, que se extiende hasta el río Loira. El puerto adquiere cada vez mayor importancia, y empiezan a levantarse viviendas y hostales para los viajeros y comerciantes.
En 1630, Roanne no se libra de una terrible epidemia de peste. A raíz de este azote, los marineros construyen una capilla dedicada a su patrón San Nicolás, la capilla de los marineros, lugar de reunión y de culto, que sigue en pie en el puerto.
En 1864, Roanne es la cuarta ciudad en obtener la Legión de Honor. Esta distinción marca el reconocimiento de la acción de François Populle, Alcalde del municipio, quien se enfrentó al pillaje de Roanne por parte de los Austriacos.
De 1865 a 1874, en el emplazamiento del Convento de los Capuchinos, se construyó el edificio del Ayuntamiento. Diez años más tardes, cerca de él, se erigió el Teatro a la Italiana, donde todavía hoy tienen lugar numerosos espectáculos.
El puente de piedra sobre el Loira, que une Roanne con la ciudad de Le Coteau, data de 1834. Antes de esa fecha se habían construido numerosos puentes de madera, que se venían abajo con cada crecida del río más largo de Francia.
